Una maniobra de izaje puede estar perfectamente documentada y aun así presentar riesgos durante su ejecución. Tener un procedimiento escrito no garantiza que la operación se realice correctamente si las condiciones del sitio cambiaron, el equipo no fue revisado o el personal no tiene claro qué debe hacer.
La seguridad en maniobras de izaje comienza antes de mover la carga y continúa durante toda la operación. La planeación, la inspección, la comunicación y la capacidad de detener el trabajo cuando aparece una condición insegura forman parte de una misma cadena.
¿Qué implica la seguridad en una maniobra de izaje?
Una maniobra segura requiere controlar diferentes variables al mismo tiempo. Entre ellas están el peso y las características de la carga, el equipo que se utilizará, los accesorios de sujeción, el espacio disponible, las condiciones del terreno y la ruta que seguirá la carga.
También es necesario definir quién operará la grúa, quién dirigirá la maniobra y cómo se comunicarán las instrucciones.
La NOM-006-STPS-2014 establece, entre otras medidas, que las grúas deben ser operadas por personal capacitado y autorizado, que exista un código de señales o sistema de comunicación y que el ayudante pueda tener una visibilidad adecuada de las trayectorias de operación cuando sea necesario. (Asinom)
Por eso, un procedimiento no debería quedarse en un documento. Debe convertirse en una guía práctica para las personas que estarán frente a la maniobra.
1. Revisar la maniobra antes de comenzar
Antes de colocar la carga en el aire es necesario verificar que las condiciones reales coincidan con lo previsto.
Esto incluye revisar el peso de la carga, sus dimensiones, puntos de sujeción, centro de gravedad y posibles obstáculos durante el recorrido.
También debe analizarse el área de trabajo. Una maniobra puede cambiar completamente si aparecen vehículos, personal, materiales almacenados, estructuras cercanas o condiciones ambientales diferentes a las consideradas originalmente.
En operaciones con grúas, las condiciones del terreno y el posicionamiento del equipo también deben revisarse antes de comenzar.
2. Inspeccionar la grúa y los accesorios de izaje
No basta con saber que una grúa tiene capacidad suficiente. El equipo debe encontrarse en condiciones adecuadas para realizar la operación.
La revisión debe considerar los elementos que intervienen directamente en el levantamiento y movimiento de la carga. También deben inspeccionarse las eslingas, ganchos y demás accesorios utilizados.
La NOM-006-STPS-2014 indica que las eslingas deben estar identificadas con información sobre su capacidad de carga y que deben retirarse aquellas que presenten daños, deformaciones, ruptura, fatiga u otras condiciones que puedan representar un riesgo. (Organismos Privados)
Como referencia internacional, OSHA también establece que los equipos de izaje deben inspeccionarse antes de utilizarse en cada turno y que los elementos defectuosos deben retirarse del servicio. (OSHA)
Una inspección no debería hacerse únicamente para llenar una lista de verificación. Su propósito es detectar condiciones que puedan comprometer la operación.
3. Asegurar correctamente la carga
La forma en que se sujeta una carga tiene una relación directa con su estabilidad durante el movimiento.
Las eslingas deben tener una capacidad adecuada para la carga y utilizarse de acuerdo con sus características. También es importante evitar que entren en contacto directo con aristas que puedan dañarlas. La NOM-006-STPS-2014 contempla el uso de protección en eslingas cuando existen cargas con aristas vivas. (Organismos Privados)
Además, no deben utilizarse eslingas dañadas ni hacerse nudos en ellas.
Antes de elevar completamente la carga, resulta conveniente realizar una comprobación inicial del comportamiento de la carga. Esto permite identificar problemas de estabilidad antes de continuar con el recorrido.
4. Definir quién dirige la maniobra
Durante un izaje no debería existir confusión sobre quién proporciona las indicaciones al operador.
El operador necesita recibir instrucciones claras y consistentes. Si la visibilidad de la carga o de la zona de colocación está limitada, debe utilizarse una persona encargada de las señales.
OSHA establece que debe existir un señalero cuando el operador no tenga completa visibilidad del punto de operación o cuando las condiciones específicas del sitio hagan necesario contar con esta función. (OSHA)
También establece que las señales deben ser comprendidas por las personas involucradas y que, antes de comenzar, deben acordarse las señales de voz cuando este sistema sea utilizado. (OSHA)
La comunicación debe ser sencilla. Una instrucción ambigua durante un movimiento puede provocar una reacción incorrecta.
5. Controlar el área de trabajo
Una carga suspendida genera riesgos no solamente para quienes participan directamente en el izaje, sino también para cualquier persona que se encuentre cerca.
Por esta razón, el área de maniobra debe delimitarse y mantenerse libre de personal que no participe en la operación.
También debe evitarse, en lo posible, trasladar cargas suspendidas sobre zonas donde circulen trabajadores, vehículos u otras personas. Esta medida está contemplada dentro de las disposiciones de seguridad para la operación de grúas de la NOM-006-STPS-2014. (Asinom)
La ruta de la carga debe estar definida antes de levantarla. Improvisar el recorrido mientras la carga ya está suspendida aumenta la posibilidad de movimientos innecesarios y situaciones de riesgo.
6. Ejecutar el procedimiento y detenerse cuando sea necesario
La ejecución debe seguir la secuencia previamente establecida, pero eso no significa continuar a cualquier costo.
Si cambia el clima, aparece una persona dentro del área restringida, se detecta un problema con el equipo o la carga comienza a comportarse de manera inesperada, la maniobra debe detenerse y reevaluarse.
En operaciones de izaje reguladas por OSHA, el operador tiene autoridad para detener el trabajo cuando existen dudas sobre la seguridad de la operación. (OSHA)
Este principio resulta especialmente importante: detener una maniobra no representa necesariamente un fracaso de la planeación. Puede ser precisamente el resultado de una buena gestión de seguridad.
7. Convertir la seguridad en una práctica diaria
La seguridad en maniobras de izaje no termina cuando se redacta un procedimiento. Tampoco comienza cuando la grúa llega al sitio.
Debe estar presente desde la preparación de la operación hasta la colocación final de la carga.
Una ejecución segura requiere personal capacitado, equipo adecuado, accesorios inspeccionados, comunicación clara, área controlada y una planeación que considere las condiciones reales del lugar.
En México, además de las disposiciones aplicables de la STPS, conviene considerar las instrucciones del fabricante de la grúa y de los accesorios utilizados, así como los procedimientos internos de seguridad correspondientes.
¿Por qué pasar de los procedimientos a la ejecución?
Porque una maniobra de izaje ocurre en condiciones reales, no sobre el papel.
Un procedimiento puede establecer qué debe hacerse, pero la ejecución determina si esas medidas realmente se cumplen. La diferencia está en revisar el equipo antes de usarlo, confirmar las condiciones del sitio, verificar la sujeción de la carga, mantener una comunicación clara y detenerse ante cualquier cambio que pueda comprometer la seguridad.
La seguridad en maniobras de izaje debe entenderse como un proceso continuo. Planear correctamente reduce la improvisación; inspeccionar permite detectar riesgos; coordinar al personal evita instrucciones contradictorias y ejecutar de acuerdo con el procedimiento ayuda a mantener el control durante toda la operación.
En trabajos con grúas articuladas, grúas Titán y otros equipos de elevación, esta disciplina resulta especialmente importante cuando se realizan maniobras de mantenimiento industrial, construcción, montaje o movimiento de maquinaria.
Una buena maniobra no es solamente aquella en la que la carga llega al destino. Es aquella en la que el equipo, el personal y las condiciones de trabajo se mantienen bajo control durante todo el proceso.

